lunes, 25 de agosto de 2008

Blog en reparaciones


Si posteare, no soy un chingon en esto de programacion, pero me defiendo. Estos dias estare arreglando esteticamente el blog, como algunos ya se habran dado cuenta, el siguiente gran reto: hacer un banner que valga la pena


Por ahora tengo sueño, buenas noches



Soy Libre y Le Hablo a Dios

Soy Libre

Una mañana cualquiera, la maestra habla y yo escribo. Por la ventana se cuela el himno nacional del homenaje de alguna escuela cercana (rato de no escucharlo), junto al sonido que emite la sirena de una ambulancia entrando a urgencias en la cruz roja, formando un sonido hibrido muy curioso y que no se como explicar.
Y pienso, y digo entre dientes: “soy libre”. La chica de a lado me mira extrañada, le aclaro que no pasa nada mientras le regalo una sonrisa sincera. Responde a mi sonrisa y prestamos atención a la clase, se acerca a mi. Garabateo unos monitos que caminan en sentidos contrarios, dándose la espalda, dejando entre ellos un corazón enmarcado…Ya me regañaron, debo repetir lo que dijo la maestra……la chica de a lado me sopla la respuesta, creo que le gusto, y a mi me gustan sus ojos.

Le Hablo a Dios

Hoy hablamos sobre Dios, no tengo idea de que tenga que ver con la ciencia pero lo hacemos, me quedo con varias dudadas. Llego a mi casa, saludo, como, hago las tareas y demás automatamente. Anochece, se me hace increíble lo que voy a hacer pero lo ago. Junto mis manos, agacho la cabeza y alzo el auricular.
Le marco a Dios, no me contesta, ¿Esta ocupada la línea? ¿Le cortaron el teléfono? ¿No me quiere contestar?
Me meto entre las cobijas con algún libro en las manos y pienso: “Dios a muerto, por eso le cortaron la línea”. Esto me ayuda a dormir finalmente, hasta mañana.


Este par lo escribi durante el dia,
un momento de inspiracion un tanto raro pero efectivo.

Decisiones (Concecuencias II)

...Regreso a la ciudad, apenas llego te cito, no podré aguantar mas sin disculparme contigo.

Nos vemos en un lugar que me trae viejos recuerdos, te lo digo sin más ni mas. No sabía como reaccionarias: enojo, tristeza, ira, indiferencia… Solo discutimos, aceptamos nuestros errores, te pedí el perdón por el que he estado sin dormir este tiempo. Y conseguí tu perdón, pero no el mío. Nos perdi en el mismo tiro, admitiste amarme a pesar de esto, yo jure amarte aun, pero no fue suficiente para seguir siendo nosotros. Te alejaste, me aleje, no voltee hacia atrás. Las lágrimas hacen mi vista borrosa, a ti te escucho llorar mas no te veo.

Salgo de una vinatería con un par de botellas de Smirnoff en las manos. Llego a la soledad de mi departamento y abro la llaga al percibir tu perfume en mi sala. Tiro mis cosas en el love que tantas veces fue morada de nuestra pasión y ternura. Abro la primer botella, me preparo un trago tras otro. Pongo un disco que hice para ti a todo volumen sin importarme la opinión de los vecinos. Más y más alcohol, casi termino con esta botella. Grito tu nombre desesperadamente y se pierde entre la letra de La Dosis Perfecta de Panteón Rococo.

“…esa forma tan tuya de hacer el amor y estallar al llegar
no, no puedo aceptar que hoy te vayas
que me debes un cuarto de mil batallas….
…Hoy mi cuerpo necesita de ti y saber
que la dosis perfecta esta en tus caderas
en tus besos, tu sonrisa,
tu cabello y ese cuerpo que me eriza
Hoy mi alma sabe que estas bien
pero tu dime, tu dime quien
estar para aliviar mi dolor
si ya no estas tu...”

La segunda tapa cae, bebo directamente de la botella, lloro tu nombre, grito la canción. Mi garganta se quema por esto, colapsa finalmente y escupo sangre, intento hablar y no puedo. Queda aun un cuarto de la botella, me lo tomo de golpe, duele, todo se vuelve difuso y pierdo el equilibrio, termino a un lado de la mesa de centro. El dolor físico y emocional hacen que me quede dormido en un instante.

Despierto a medio día, intento hablar pero es inútil, perdí la voz, duele. El estero ya no suena, esta apagado y los interruptores no funcionan. Supongo que algún vecino se arto del ruido y bajo el switch en la madrugada. Salgo de la casa para ver, efectivamente el switch esta abajo y me robaron los fusibles para variar, de reojo veo el coche, quiero salir de aquí.

Tomo un baño rápido y mientras saco la ropa la veo en un rincón del ropero, negra como la muerte y como el pensamiento que me invadió al verla. Me ato las agujetas y la meto a una mochila que permanecerá bajo el asiento del copiloto. Entro el auto, escondo la mochila y lo enciendo. Salgo hacia un bosque en las afueras de la cuidad, rumbo a Madin.

Un paraje que en su tiempo vio tantos momentos felices entre nosotros, el día de hoy ve a un hombre deshecho llegar hasta el, un hombre seco de lagrimas, de andar lento y pausado, sin voz, un hombre que murió hace poco pero sigue caminando. Encuentro la piedra donde nos tomamos una foto, creo que no hay lugar mejor para lo que pienso hacer.

La escalo, me siento y recuerdo, son tantas cosas. Saco la carga tan preciada: un revolver de seis tiros calibre 45 de la época de la revolución, una herencia familiar que recibí de mi abuelo; su padre fue un teniente bajo las órdenes de Álvaro Obregón, y este revolver es parte de su legado familiar.

Respiro hondo, vuelvo a llorar, sigue doliendo. Cargo el arma y emite un sonido metálico muy desalentador. La dirijo a mi boca, siento el frío metal en el paladar, y jalo el gatillo sin titubear...

Esta es la segunda parte que prometi la semana pasada, sorry por la tardanza, el proximo capitulo lo subire algun dia (espero).

domingo, 24 de agosto de 2008

Guerra Civil

Y estoy aquí, sentado bajo la sombra de un árbol, sufriendo las quemaduras que causan los rayos y recuerdos que no puedo esquivar, aquellos recuerdos contigo. Estas afligida y la desolación me invade aunque no lo demuestre, no quiero manifestar que también me duele, que me mata por dentro, que decidir esto necesito no solo a la almohada, sino a mis demonios personales.

Con una manzana entre las manos, tu presencia en mi cabeza y corazón, es la razón del conflicto. Ambos discuten sobre ti, mi cabeza dice que te odie pero mi corazón insiste en lo contrario. Un coctel venenoso y extraño se gesta dentro de mi, es como si mi cuerpo se dividiera en dos y estas mitades se mataran entre si. Como si las células hermanas dispararan unas contra otras, una sangrienta y despiadada guerra civil en mis adentros. Siento una punzada de dolor, mis presagios no son falsos, hay una guerra dentro de mi. Unos muriendo por tu bandera y otros matando por la libertad del individuo. En otra parte de mi, la diplomacia hace de las suyas.
Las conclusiones:

“Respetable corazón, hemos llegando a un acuerdo mutuo. La organización por la integridad de la ciudad Kant, te ha relevado de los cargos que gozabas sobre las decisiones personales del hombre donde vivimos en sociedad, se te pide de la manera mas atenta que mejor no opines. Deja que el cerebro maneje esto, porque tú estás destrozado, herido y maltrecho. Mejor descansa, tomate unas vacaciones (No chingues).”

Las armas paran, hay paz después de la tormenta, pero nadie se abraza, nadie ríe. Todos están buscando lo que perdieron en esta guerra estupida. La cabeza gano, y su bandera se iza orgullosa, desfilando a lo largo de mis sistemas. Y si se hace de la vista gorda, al estandarte que muestra un corazón tupido no se le nota la sangre. La victoria de la cabeza es clara y significante. Alguien recoge los cuerpos mientras yo pronuncio esa última palabra: “…termino”.

No hay marcha atrás, me diste tanto que me siento como un criminal por hacer esto. Se termino, ¿Qué más va, que más viene? No se que tengan planeado las Nornas para nosotros, pero nuestros hilos no se hilaron por casualidad. Valió la pena eso te lo aseguro. El sabor de tus labios en mis labios no lo quitare ni siquiera con acido. Solo te pido un favor, no lloremos, si lo haces te seguiré y no será lindo, llevémonos un ultimo buen recuerdo de nosotros, antes de regresar a ser solamente tu y yo. Me llevare mi maleta, llena de nuestras satisfacciones y desdichas, todas y cada una de ellas envueltas en el periódico del martes para que no se arruinen.

Ven dame un beso, el ultimo de aquellos y yo te daré otro, pero esta vez en la mejilla, en señal de amistad, una amistad restaurada…

Gracias Carlos, no dire xq,
pues seria quemarme.
<^0^>
tu ya sabes porque

domingo, 17 de agosto de 2008

Boceto (no lo merecia la basura)

Esto es parte que no se quedo en "Reflecciones de un taxista", que es lo q estube escribiendo durante las vacaciones, ahi se los dejo, nos vemos mañana con la continuacion de "Concecuencias"

- No estoy de acuerdo con usted, doña. Me niego a creer que la vida sea tan monótona… - le digo mientras atravesamos el tráfico de Juarez.

- Todos los días son iguales, nunca pasa nada… te despiertas, llegas tarde al trabajo, el mismo jefe con cara de perro, el mismo café con leche a mediodía, comes, más trabajo y luego, cuando al fin llegas a casa te encuentras con que el niño ha vuelto a reprobar matemáticas. Siempre con el mismo cuento de las putas matemáticas…

En est, al detenemos por culpa de un semáforo con pena, aparece justo delante de nosotros un malabarista que comienza a jugar lanzando tres bolos al aire con destreza. Ambos nos quedamos mirando el espectáculo.

De repente, el malabarista pierde el control y uno de sus bolos cae sobre el capó del taxi. Lejos de pedirme disculpas se acerca a mí y me dice engolando la voz:

- A mí no me mire: las culpas a Newton ¿ok?
Al retomar la marcha alzo la vista hacia el espejo, y con los ojos clavados en mi usuaria retomo:
- Disculpe, ¿decía…?