Esto es parte que no se quedo en "Reflecciones de un taxista", que es lo q estube escribiendo durante las vacaciones, ahi se los dejo, nos vemos mañana con la continuacion de "Concecuencias"
- No estoy de acuerdo con usted, doña. Me niego a creer que la vida sea tan monótona… - le digo mientras atravesamos el tráfico de Juarez.
- Todos los días son iguales, nunca pasa nada… te despiertas, llegas tarde al trabajo, el mismo jefe con cara de perro, el mismo café con leche a mediodía, comes, más trabajo y luego, cuando al fin llegas a casa te encuentras con que el niño ha vuelto a reprobar matemáticas. Siempre con el mismo cuento de las putas matemáticas…
En est, al detenemos por culpa de un semáforo con pena, aparece justo delante de nosotros un malabarista que comienza a jugar lanzando tres bolos al aire con destreza. Ambos nos quedamos mirando el espectáculo.
De repente, el malabarista pierde el control y uno de sus bolos cae sobre el capó del taxi. Lejos de pedirme disculpas se acerca a mí y me dice engolando la voz:
- A mí no me mire: las culpas a Newton ¿ok?
Al retomar la marcha alzo la vista hacia el espejo, y con los ojos clavados en mi usuaria retomo:
- Disculpe, ¿decía…?
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1 comentario:
Hola.. ¿cómo estás?
Felicitaciones por tan lindo blog =)
Muy lindos los escritos, saludos desde Buenos Aires!
Daniela.
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