No se porque, pero cada vez que una persona muere, hago un recuento de todo lo que vivi con el o ella, bueno, malo, indiferente. Los recuentos siempre terminan en un dilema de Yo vs. Mi. El quiero, el tengo y el perdí, tres cuestiones siempre inconclusas, cuya discusión cerrara el mismo día que mis ojos lo hagan para siempre. E aquí la lista de la semana.
Don Alfredo López Gómez, descansa tranquilo tio, ya te lo mereces.
Quiero…
…una obsidiana gigante, para ver de todas a todas a mis demonios personales.
…dormir con ella.
… tomar, de alcoholizar cada celulita que en mi cuerpo habita.
…matar a un par de profesores del colegio... X3
…que el idiota del espejo responda a mis preguntas.
...caer en coma, solo un par de días, para ver que se siente.
…saber que se siente rentar una cama, no exactamente para dormir.
…dejar de pensar. Conservar mi IQ tal y como es, pero ya no quiero pensar en lo demás.
…sentirme acosado, incluso llegando al maltrato (lo se en ocasiones me dan mis aires de masoquista).
…estrangular a una persona con el cinto de un cascabel.
...una mujer perversa…para hablar jajaja.
…aprender a olvidar.
Tengo…
….un cansancio de la patada (es mentira que una sola semana sirve para descansar de la escuela, en especial cuando los maestros dejan tarea).
…resaca sin alcohol, ni puta idea de porque.
…el beso primero que he robado a cada mujer, bien guardado en un frasco de mermelada, en el fondo de mi cajón de ropa interior.
…el recuerdo de las primeras veces, en una cámara fotográfica oxidada.
…esa manía de besar bien, aunque no sienta nada por ella (no saben cuántos problemas acarrea eso)
…ganas de llorar a moco tendido.
…felicidad bruta (gracias a todos los que la provocan :D).
…un sentimiento de culpa-vacio, de que falta algo que debo de hacer o que prometí hacer.
…otro sentimiento, de que daño más a las personas que quiero en comparación con lo que las hago felices.
…personas que me quieren aquí.
…una misión aquí.
…gripa inducida por polvo de limpieza.
…amigos, hermanos, amigas, amantes, un par de personitas por las que ruego cambiar…todas ellas dispuestas a darme un jalón de orejas y hacerme reír cuando sea necesario.
He perdido…
…un par de sonrisas que me negué a ver
…un par de hijos.
…inocencia.
…amigos, amantes, novias, hermanos, hermanas, cariño, putas tristes...
…oportunidades.
…calor en mis abrazos.
…la sonrisa ingenua, alegre, inocente.
… esa vieja promiscuidad
…las visitas concurrentes de mi amante soledad.
Hey, hey, la vida sigue XD, y no me quedare sentado para que pase. Para mi joven edad he hecho mil y un cosas, no dejare que se trunque por un par de cosillas, me despido, nos leemos en otra ocasión (mañana subiré una historia en la que he estado trabajando).
sábado, 11 de abril de 2009
lunes, 30 de marzo de 2009
Teresa
Creí, erróneamente, que solo era una más, una mujer pre y post coito, un rostro conocido y nombre misterioso, otro rasguño placentero en mi cuerpo, me equivoque.
La conocí hace 8 horas, a las puertas de un teatro. La vi, me vio, me sonrió y se sentó a mi lado. A mitad del acto dos me beso por error y para el acto cuatro nos besábamos con locura.
Vino para quedarse esta noche conmigo, pero ¿y si vino para quedarse en mi vida?
Del teatro a un café de Santa María (no volveré a mirar los frapuccinos de moka de la misma forma). Platicamos, nos conocimos, reímos y develamos nuestros nombres: Alejandro, Teresa “mucho gusto”. Se terminaron los cafés, junto a nuestras ganas de alejarnos. Salimos a aventurarnos en un lugar completamente conocido, a la aventura de verme acompañado por aquella beldad de mujer, a la aventura de descubrir lo que sus ojos de mar escondían, de desnudarla de cuerpo y alma, a la aventura de conservarla hasta la cama de mi departamento.
Qué más da, ella no quería dormir sola, yo quería dormir con ella. Cerramos mi puerta, y ella dejo a un lado el pudor, la inocencia que sus ojos azules expresaban. Me besaba y no solo la boca, su aroma llegaba a la célula más recóndita de mi ser, la deseaba mas y mas a pesar de que la tenia ahí mismo. Los ojos…sus ojos, no eran humanos, podían saltar de la inocencia al deseo…ella no es humana. Me tiro sobre el sillón y en pocos minutos nuestra ropa tapizaba la sala. La historia, aunque vale la pena no la contare, el deseo de volver a hacerlo de nuevo seria incontrolable y la despertaría de su sueño.
Después mis sospechas fueron aclaradas, cuando ella vio a todos los demonios encerrados en las obsidianas de mis iris. Me lo dijo, e hizo que me acurrucara en su seno, creer que ella era lo mejor que había pasado en mi vida. Tenía sentido…era una demonio, me había seducido y yo había caído en sus redes.
Ahora ella duerme desnuda a lado de mí, entre mis sabanas. La blancura de su piel no me deja dormir, los surcos de su espalda cobijan mi insomnio. Absorto en su belleza, hechizado por su aroma, soy suyo, hasta que ella lo quiera.
La conocí hace 8 horas, a las puertas de un teatro. La vi, me vio, me sonrió y se sentó a mi lado. A mitad del acto dos me beso por error y para el acto cuatro nos besábamos con locura.
Vino para quedarse esta noche conmigo, pero ¿y si vino para quedarse en mi vida?
Del teatro a un café de Santa María (no volveré a mirar los frapuccinos de moka de la misma forma). Platicamos, nos conocimos, reímos y develamos nuestros nombres: Alejandro, Teresa “mucho gusto”. Se terminaron los cafés, junto a nuestras ganas de alejarnos. Salimos a aventurarnos en un lugar completamente conocido, a la aventura de verme acompañado por aquella beldad de mujer, a la aventura de descubrir lo que sus ojos de mar escondían, de desnudarla de cuerpo y alma, a la aventura de conservarla hasta la cama de mi departamento.
Qué más da, ella no quería dormir sola, yo quería dormir con ella. Cerramos mi puerta, y ella dejo a un lado el pudor, la inocencia que sus ojos azules expresaban. Me besaba y no solo la boca, su aroma llegaba a la célula más recóndita de mi ser, la deseaba mas y mas a pesar de que la tenia ahí mismo. Los ojos…sus ojos, no eran humanos, podían saltar de la inocencia al deseo…ella no es humana. Me tiro sobre el sillón y en pocos minutos nuestra ropa tapizaba la sala. La historia, aunque vale la pena no la contare, el deseo de volver a hacerlo de nuevo seria incontrolable y la despertaría de su sueño.
Después mis sospechas fueron aclaradas, cuando ella vio a todos los demonios encerrados en las obsidianas de mis iris. Me lo dijo, e hizo que me acurrucara en su seno, creer que ella era lo mejor que había pasado en mi vida. Tenía sentido…era una demonio, me había seducido y yo había caído en sus redes.
Ahora ella duerme desnuda a lado de mí, entre mis sabanas. La blancura de su piel no me deja dormir, los surcos de su espalda cobijan mi insomnio. Absorto en su belleza, hechizado por su aroma, soy suyo, hasta que ella lo quiera.
Mafufaditas:
Cuentitos para no contar,
Letras efimeras,
Lujuria,
pasion en letras
lunes, 23 de marzo de 2009
Mirando pa dentro
Cuando la percepción metafísica de mi mundo (lo de fuera) me aburre, miro por dentro. Invierto los ojos 180º y anoto a ciegas, de lado, lo que veo.
A continuación, extracto de lo visto esta tarde (con los ojitos pa dentro) aprovechando el infinito trafico propio de la Miguel Aleman.
• Lo primero que veo es musgo. La corteza cerebral está cubierta de musgo.
• En el hemisferio derecho: Chinampa flotante. Un funcionario cerebral le está dando otra capa de barniz mientras canta. Se rompían los espejos, reflejando su hermosura, se rompían los esquemas de mi pobre corazón, no, no, no. Parece eufórico.
• Por el hemisferio izquierdo, sin embargo, corretean hormigas. Veo un hormiguero con un cartel en su entrada que dice: Sólo personal autorizado. Otro Uso obligatorio de equipo de seguridad
• El bulbo raquídeo tiene forma de pezón: Ahora comprendo todo.
• Tres neuronas corretean, una de ellas cae muerta al instante: Vio a través de mis Iris invertidas la minifalda de aquella chica.
• Bajo la vista hacia el esófago. Veo un cadenero, Cart Epiglotis, pidiendo credenciales y checando comida y aire, mandándolos por donde debe, un maldito día lo quemare con acido.
• De los pulmones, mejor ni hablamos.(nota para mi, dejar de fumar)
• El corazón late por poleas cuyas cuerdas son controladas por uno, dos, tres y cuatro funcionarios. Dos de ellos, al notar que les estoy mirando, me levantan el dedo medio y gritan: Fuck you. Me desconcierta que sepan inglés.
• En las paredes del corazón hay carteles con fotos de mujeres, como aquellos en los que se anunciaban grandes espectáculos de cabaret. Algunos de ellos están cuarteados o despegados. Otros tienen cuernos y bigotes pintados encima. Sólo uno permanece intacto.
• Se me escapan un par de lágrimas que caen dentro: Comienzo a sentir las goteras. Sólo espero que lo cubra el Seguro, porque los &”#$% no cubren intento de suicidio.

Mafufaditas:
Cuentitos para no contar,
entrada no/entrada si,
Farolas de la ciudad,
Lujuria,
Raro
miércoles, 18 de marzo de 2009
Notas humedas (Violinista)
Sólo los muertos, los misántropos y los niños sobreviven en las grandes ciudades. Sólo los solos desayunan bocadillos imaginarios. Sólo los funcionarios mienten sin llorar. Sólo los locos fingen estar cuerdos. Sólo las cuerdas fingen estar tensas. La cuerdas donde tiendes tu ropa. Tu ropa húmeda de cada mañana. Tu ropa seca de cada tarde. El aroma de tu ropa, por la noche.
Cuatro cuerdas que dan a la calle de Partituras, su nombre. Todos los días, a las once -/+ diez, hago coincidir mis pasos con tu ventana, aguardo recargado en un poste hasta que abres la ventana, asomas tus lagañas, las limpias con el borde de una toalla, sacas los brazos y tiendes la ropa.
Desde mi guarida veo tus brazos como dos arcos de violín que, al rozar las cuerdas, crean música. Y cada sostén mojado que tiendes es un nuevo tiempo. Y tus blusas, fusas difusas por el viento. Y cada braga, silencios. Amarras las notas con pinzas que pisan las cuerdas, las estrangulan y suenan. Cada día, a las once +/- diez, escucho música.
Todas las tardes, a las siete y treinta y cinco, hago coincidir mis pasos con tu ventana. Ahora tus blusas parecen cadáveres deshidratados por el sol: Recoges la ropa seca (que supongo guardarás en la funda de tu violín). Luego retiras las pinzas, una a una, y sus cuatro cuerdas entonan los últimos compases de una nueva despedida. Y te miro, desde mi poste, y me pregunto con qué melodía me deleitarás mañana.
Todas las noches, a cualquier hora y luna, ya no queda nada: Silencio y grietas en tu fachada. Las cuerdas tiemblan: El viento trata de imitar tu música.
Viento estúpido.
Inspiracion a cuenta de la Kukiss, visitante de este humilde blog y que esta estudiando violin "Si se puede barrio, aqui estamos hasta que nos sangren los oidos, pero apoyandote"
Cuatro cuerdas que dan a la calle de Partituras, su nombre. Todos los días, a las once -/+ diez, hago coincidir mis pasos con tu ventana, aguardo recargado en un poste hasta que abres la ventana, asomas tus lagañas, las limpias con el borde de una toalla, sacas los brazos y tiendes la ropa.
Desde mi guarida veo tus brazos como dos arcos de violín que, al rozar las cuerdas, crean música. Y cada sostén mojado que tiendes es un nuevo tiempo. Y tus blusas, fusas difusas por el viento. Y cada braga, silencios. Amarras las notas con pinzas que pisan las cuerdas, las estrangulan y suenan. Cada día, a las once +/- diez, escucho música.
Todas las tardes, a las siete y treinta y cinco, hago coincidir mis pasos con tu ventana. Ahora tus blusas parecen cadáveres deshidratados por el sol: Recoges la ropa seca (que supongo guardarás en la funda de tu violín). Luego retiras las pinzas, una a una, y sus cuatro cuerdas entonan los últimos compases de una nueva despedida. Y te miro, desde mi poste, y me pregunto con qué melodía me deleitarás mañana.
Todas las noches, a cualquier hora y luna, ya no queda nada: Silencio y grietas en tu fachada. Las cuerdas tiemblan: El viento trata de imitar tu música.
Viento estúpido.
Inspiracion a cuenta de la Kukiss, visitante de este humilde blog y que esta estudiando violin "Si se puede barrio, aqui estamos hasta que nos sangren los oidos, pero apoyandote"
Mafufaditas:
Cuentitos para no contar,
Farolas de la ciudad,
Fragmentos,
Materia gris
lunes, 16 de marzo de 2009
Bua!! Soy un mal padre!!!:(
Y lo digo porque mi blog cumplio un año este primero de Marzo y yo ni en cuenta :(,¿ Se imaginan? 105 entradas y yo, nomas no.
Asi que, compadres: Carlos, Marylin por favor jalenme las orejas.
Pero bueno, mas vale tarde que nunca, asi que
Estas son las mañanitas que cantaba el blogger David, que vengan muchas entradas te las deseamos a ti!!!
Chikiti bun a la bin bon ba, Chikiti bun a la bin bon ba Cronicas !!!! Cchras!!! Ra ra ra!!!

Mafufaditas:
avisos,
Cumpleaños
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