Cuando la percepción metafísica de mi mundo (lo de fuera) me aburre, miro por dentro. Invierto los ojos 180º y anoto a ciegas, de lado, lo que veo.
A continuación, extracto de lo visto esta tarde (con los ojitos pa dentro) aprovechando el infinito trafico propio de la Miguel Aleman.
• Lo primero que veo es musgo. La corteza cerebral está cubierta de musgo.
• En el hemisferio derecho: Chinampa flotante. Un funcionario cerebral le está dando otra capa de barniz mientras canta. Se rompían los espejos, reflejando su hermosura, se rompían los esquemas de mi pobre corazón, no, no, no. Parece eufórico.
• Por el hemisferio izquierdo, sin embargo, corretean hormigas. Veo un hormiguero con un cartel en su entrada que dice: Sólo personal autorizado. Otro Uso obligatorio de equipo de seguridad
• El bulbo raquídeo tiene forma de pezón: Ahora comprendo todo.
• Tres neuronas corretean, una de ellas cae muerta al instante: Vio a través de mis Iris invertidas la minifalda de aquella chica.
• Bajo la vista hacia el esófago. Veo un cadenero, Cart Epiglotis, pidiendo credenciales y checando comida y aire, mandándolos por donde debe, un maldito día lo quemare con acido.
• De los pulmones, mejor ni hablamos.(nota para mi, dejar de fumar)
• El corazón late por poleas cuyas cuerdas son controladas por uno, dos, tres y cuatro funcionarios. Dos de ellos, al notar que les estoy mirando, me levantan el dedo medio y gritan: Fuck you. Me desconcierta que sepan inglés.
• En las paredes del corazón hay carteles con fotos de mujeres, como aquellos en los que se anunciaban grandes espectáculos de cabaret. Algunos de ellos están cuarteados o despegados. Otros tienen cuernos y bigotes pintados encima. Sólo uno permanece intacto.
• Se me escapan un par de lágrimas que caen dentro: Comienzo a sentir las goteras. Sólo espero que lo cubra el Seguro, porque los &”#$% no cubren intento de suicidio.

1 comentario:
Vamos por un cigarro
Publicar un comentario