domingo, 14 de septiembre de 2008

Era ella

Entonces dio un paso por la calle, gris, sucia, llena de gente cabisbaja.
Maldijo a Dios y callo de espaldas, inconciente.
Sintio un pie clavado en las costillas, era la mujer de los zapatos rojos.

1 comentario:

Remy dijo...

¡Ay wey! Era ella!!!!