Me llamas: te digo que estoy en mi cama. No me crees.
Dos horas después vuelves a llamar: te digo que estoy haciendo el amor con una lectora de mi blog, en su casa. Tampoco me crees.
Dices que nunca me crees, que son mis ojos que me delatan. que mi cama es la excusa, mis aires de escritor son la excusa, mi operación del corazón, mi espacio vital, mis ángeles de nieve...
- ¿Por qué te has ido? - me preguntaste la última vez que me escapé.
- Cuando no tengo tus besos me alimento de nieve - te dije.
Dices que nunca me crees cuando en realidad lo que pasa es que no quieres creerme. Tienes un miedo atroz a creerme, a quererme y a creer que te quiero.
Te cagan los abismos porque no sabes volar. Me caga que te caguen los abismos porque yo no quiero estar con un pinche canario ( ¡hey! los canarios no tienen pezones).
Hace poco dije que no quería que eligieras mi champú, al día siguiente me rapé la cabeza. Si no eres capaz de captar mis señales, mejor será que te compres un perro (a ser posible castrado).
Me ahogas. Me matas. Te muero. No te entiendo porque no te entiendes.
Las mujeres son puzzles andantes: Siempre falta (o sobra) alguna pieza.
Proximo titulo cortesia de Mary mi nueva Comadre, ke como ella otros se animen a mantener a mis hijos...jaja
1 comentario:
jiji... super nice tu nueva entrada....
y gracias kompadrito por ser privilegiada! ^^ en ser la 1ª era
y ya cuide a sus hijos!! XD
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