jueves, 8 de enero de 2009

Dudas y Versos libres

Entrada echa contra reloj, para que no se vea tan solito el 2009 entre estos bits, el poema no tiene nada que ver con la entrada principal, pro le dije a una amiga que lo publicaria en la noche. Solo quize ver si versaba bien, definitivamente me quedo con la prosa, ¿o no? ¿uds que opinan?

En el mundo existen preguntas, y de muchos tipos, pero hace poco, personalmente, repare en un tipo diferente: las que duelen. Preguntas que independientemente de la respuesta duelen desde el momento que nos la planteamos: ¿Lo hiciste? ¿Me mientes? ¿Por qué? , las cuales se conciben por incertidumbres, dudas desgarra almas, celos, infidelidades y otras cuestiones.

¿Me sigues amando?
-Si, de cierta forma- responde dudando
-¿Y tu?
- Algo- conteste rápidamente para evitar pensar en la verdadera respuesta.

Y las cosas quedaron así, tranquilas, o aparentemente tranquilas. Hoy, semanas después de esa platica, no puedo evitar que una parte de mi se lo siga preguntando ¿En verdad la sigo amando…aunque sea “algo”?

Y es cuando me confundo, donde no se que responder. Pero aquí no hay mas que dos, una pregunta y una respuesta objetiva, ¿si ò no?

“No, ya no la amo”, ¿Entonces porque no lo he dicho?, ¿puedo matar al eros? ¿las flechas de cupido tienen caducidad?, si en verdad ya no la amara este paso no costaría nada darlo. “Si, la sigo amando” ¿y que más?, ¿sigo sufriendo en silencio?, ¿que no se supone que eso es el amar? sufrir y ser masoquistamente feliz. Pero… si aun la amo, ¿cómo lo se?, ¿como se siente el amor después del dolor?, ¿existe anestesia para el amor?, sentir afecto sin sufrir. Y si ya no la amo pero la quiero, ¿Es verdad el dicho, del fuego y las cenizas?, ¿Qué pasa con el eros y fitos? ¿mI amor por ella hará una entrada triunfal volando como Fénix renacido?
Aquí es donde recuerdo algo que decía un viejo amigo mío:

“…si hoy puedo darte un consejo es este, habla con ella y no permitan que su relación se vuelva destructiva, el dolor psicológico que provoca es peor que el dolor físico mismo. Una pareja es de dos, recuerda lo que me paso a mi, desde entonces solo soy un quijote soñador pesimista...”



Solo quiero hablar en el silencio
que me brinda la palabra escrita
susurrar mis deseos
contar amor y angustias…

Mis pensamientos declaran
las dolosas realidades
mi piel guarda los secretos
de mentiras y verdades

Mi pluma traza alegre
revelando mis pasiones
mis calladas emociones
sin discreción ni traiciones

Fiel y cómplice testigo
que conoce mi sentir
mi caminar, mi vivir
mi pasado y mi presente…

Y en coplas nada versadas
las confiesa sutilmente.

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