lunes, 1 de diciembre de 2008

Otra historia de taxis...

...Ya que quiero terminar mi novelilla este año.

Eran las tres de la madrugada y yo seguía trabajando: sorteando puntos y comas etílicos, trances electro, gritos, sirenas, euforias de asfalto, billetes arrugados y caras dobles enmarcadas en naipes.

Entonces me llamaste. En esos instantes estaba en plena calle de Talavera, con un par de tipos imberbes detrás: dirección Lomas de Sotelo. Los dos dormían como troncos aferrados a su botella interior.

Activé el manos libres:
- ¿Diga?
- Te necesito. Ven, por favor.
- ¿Ocurre algo? - te pregunté.
- Te echo mucho de menos. Eso es todo.
- En media hora estoy en tu casa.
- ¿No puede ser antes?


Aceleré hasta el mismo límite del absurdo legal, dejé a los tipos imberbes (aun dormidos) en sus respectivos portones y apagué el taxímetro.

En apenas 15 minutos ya me encontraba llamando a tu puerta.

- Hola - te dije.

Llevabas un pijama de hombre con apenas un par de botones abrochados y el lazo del pantalón deshecho por el sueño. Yo no tuve tiempo de quitarme la misma careta de imbécil de todas nuestras citas.

Sin mediar palabra te metiste en la cama. Yo me lo quité todo menos la careta y me tumbé a tu lado. Entonces te giraste y me diste la espalda.

- Buenas noches - fue tu respuesta.

Me acerqué y rodeé tu cuerpo con el brazo.

- Durmamos - volviste a decir apartándote de mi lado.

Diez segundos después ya estabas dormida. Yo, por mi parte, no pude pegar ojo en toda la noche.
A la mañana siguiente te despertaron mis besos en la nuca. Te desnudaste con torpeza e hicimos el amor sin ganas, con movimientos mecánicos, sin besos ni caricias ni miradas. Fingí venirme y en seguida te dije que me tenía que ir.


- Ok. Hablamos - me soltaste justo antes de regalarme otro bostezo.

Volví a mi taxi y me puse a dar vueltas, sin rumbo fijo, por un D.F. vacío y decrépito. Llovía lo juro.

Eres muy rara. Nunca te he entendido y si todo sigue como hasta ahora me temo que no llegaré a entenderte jamás. Eres fría, inaccesible. Me haces ser frío, frágil.

No puedo vivir sin ti.

1 comentario:

Daniel Martínez dijo...

jajajaha tecnología para mi, no sabía cómo poner el comentario, jajaja, pues está muy loco tu blog, lo que puedes hacer para atraer gente es subir videos a "TuTubo", o escribir en los comentarios de los Videos mas Vistos, o entrar a todos los hi.




Posdata: Ya no fumes de esa (con las otras mezcladas) te hace daño