jueves, 27 de noviembre de 2008

Taxi Libre (La primera vez)

Me abordaron en el 43 de la calle Puebla, destino: Tamaulipas 120. Un chico, una chica, me recordaron mucho mis épocas en la prepa, mi chica en la prepa, mi vida en la prepa. Mira... tan jóvenes... ¿qué tendrán?: ¿15?, ¿16 años? y a estas horas... del portal de ella, a la casa de él...

Ella, con su mochila entre las piernas (donde, seguro, llevará un cepillo de dientes, el cargador del móvil y ropa limpia para mañana), satisfecha por sus dotes interpretativos hacia unos padres que, al parecer, se han tragado lo de irse a dormir a casa de Diana.

¿Y él? Parece nervioso, aunque lo sepa disimular mejor que ella. Necesita aparentar que tiene la situación controlada (lo del taxi ha sido una buena jugada, ¿verdad?), aunque se trate del primer fin de semana que se queda solo en casa, el primero que dormirá abrazado a una chica, a su chica, el primero en satisfacer, sí o sí, una curiosidad tantas veces visionada en todas esas páginas de Internet no autorizadas. Y ahora, seguro, estará repasando mentalmente cada detalle: su boxer Calvin-Klein (el único “chido” de los que acostumbra comprarle mamá), las velas de Waldo´s colocadas como al azar en su mesilla de noche, el despertador de Mickey escondido en lo más recóndito del armario, y la caja de condones en el primer cajón, bien a mano y ya abierta (para no hacer el ridículo tratando de abrir el maldito plástico), esa de 6 piezas que compró ayer mismo en el Wal-Mart y entre risas nerviosas, con su amigo Luis.

También habrá previsto una y mil veces cómo iniciar lo inevitable, cómo será su primera gran incursión en el complejo mundo del sexo opuesto, la primera vez que consigue acariciar unos pechos desnudos por debajo del sostén (¿llevará relleno?), o el primer contacto dactilar bajo el ceñido pantalón de ella (¿braga o tanga?). Hasta al fin alcanzar el momento cumbre de su adolescencia, aquel que lleva tantas noches esperando y tantas otras conversaciones especulativas con sus colegas de clase.

Y mientras, pobre... Trata de ser lo más simpático posible, buscando el comentario más ingenioso, o el beso más tierno sobre el hombro de ella. Y ella también sonríe, porque al fin se ha decidido tras un interminable monólogo interior (“alguna vez tendría que ser la primera, vamos, digo”.... “Porque no hay mejor chico que éste para ser recordado durante el resto de mi vida: Guapo, cariñoso, sensible, detallista...” “vamos, que ya lo conozco, que se tanto de el, que ya es hora, que mi amiga Diana ya lo ha hecho con Fran y dice que no duele, ni nada. Y que sólo sangró un poquito...”)

Hasta que al fin llegamos: Con el taxímetro sudando envidia por cada uno de sus $24.50

- Quédese con el cambio - me dijo él con la voz temblando.

Y se marcharon Tomados de la mano. Luego él abrió el portal. Dejó que ella entrara primero.

Sonrió y tomó la calle de Nuevo León y llego hasta el numero 73, apago la señal de “libre” y entro por un café cargado, caliente y quizá un vodka a salud por los dos chicos. En el bar me encontró mi viejo amigo Carlos, precisamente de la prepa 4. Le platico la historia de mis dos últimos pasajeros, se ríe, me recuerda nuestras historias, sonrió ladinamente, pido el vodka que pensaba tomar, más un tequila doble para mi compañero de memorias adolescentes. Dejo que los recuerdos se vallan con el humo de un cigarrillo, que corra junto al viento esa primera vez, ¿hace que, 10 años más o menos? Y una lagrimilla se me cuela por la mejilla, sencillamente hay cosas que no olvidare: no había relleno, era braga, era mía y yo suyo… y los dos de esa espinita vaga que a los 15 o 16 se le llama amor.

Esta entrada esta escrita en el marco de "Reflecciones de un taxista", mininovela de no se cuantos minicuentos que voy escribiendo, cullo personaje principal es un desempleado de 24 años,egresado de la UNAM que un dia... en fin, la intro algunos amigos ya la han leido.
PD: La entrada estaba cappturada desde la semana pasada mas o menos pero he estado en joda esta semana como para publicarla por aqui :P.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Amm, cuantos años tenniamos???
jeje,
Pero no fui la primera verdad?
:´(