jueves, 2 de octubre de 2008

Jugando al sexo…quizás al amor

Hoy llegue a casa de madrugada. De nuevo me quede contando estrellas. Y entre destellos azules y minifaldas negras, he amanecido entre botellas de Skyy blue regadas en el piso, y una chica desnuda con ojos de miel acostada en mi pecho.

He salido como un anónimo conocido entre la gente.
Para inventar la Luna esquivando el hastío.

Bebo
Bailo.
Río.
Sueño.

Siento vibrar la noche a cada momento. Y encontrando, encuentro lo que el abandono me ha negado.

Te veo.
Me miras.
Sonríes…

Y entonces emerjo a tu lado como lobo al acecho, siguiéndote con los ojos cerrados. Seducido por ese agridulce perfume tornado en Deseo. Colocando un susurro en tu oído liberando tu cabello, dándome paso a descubrir tu cuello…

Te doy la vuelta acariciando tu cintura,
devorando la suavidad de tus labios,
y tú te rebelas en mi lengua,
jugando al escondite entre mi boca.

Con todos quietos a mitad del lugar, nos sorprendió Bring me to life, de Evanescence. Y atrapados en la melodía, seducidos por el calor del instante, nos conocíamos apresando nuestras miradas.

Disueltos en un rito obsceno de besos, enredando nuestros cuerpos sin frontera, palpando sin medida cada postura en nuestra piel, erigimos la pasión sin pedir cambio ni tregua.

Exhaustos…
Entre globos de colores acabé derramándome en nubes de sabor, como un ser fabuloso que habita en la confusión. Me consumí abrazado a ti en la noche. Y tu gemido rompía todas las sombras, manando mi esencia junto a tu aliento antes de que emergiera el sol de nuevo. Para atraparnos desnudos jugando al Sexo…quizás Amor…

Y te pregunte quien eras, y tú me respondiste quien soy. Reflejando el preludio de tu presencia en el espejo de mi etérea apariencia.

Comprendí que eras la luz de una estrella
que amé tanto…tanto…que tanto ame.
Que en aquel instante rompí las cadenas del pánico,
desterrando para siempre las sombras,
la desdicha, la ausencia y el llanto.

Hoy he amanecido de nuevo entre tus manos, consumido entre tantas botellas de Skyy blue. Y la sonrisa de una chica desnuda con ojos de miel, a mi lado.

No hay comentarios: