domingo, 28 de junio de 2009

Tercia de sueños

Normalmente cuando escribo una historia, poema o cuento, viene acompañado por una semana de inspiración inmediata y por lo que sea. La semana que termina fue sobre sueños, y particuñarmente el jueves por la tarde, tuve un par de sueños que...bueno.

Me acoste a escuchar musica, y el sueño me gano, a continuación lo escrito en relación a ellos:

Una serie de tres sueños. Ninguno en particular hermoso, ninguno en particular terrible. Los tres, sin lugar a dudas, extraños. Al menos, eso creo. ¿Es normal tener tres sueños al hilo, cada uno protagonizado por alguna ex novia? Extraño, según yo, demasiado inusual. Intento desenredar esa maraña de imágenes que me bombardea, que me confunde realmente. Imposible. Ni siquiera sé si pasó o no, es más, en estas condiciones, incluso podría creer que ellas nunca existieron. Confusión. El caos, lenta y excesivamente, se hace notar. A continuación, la meta vivencia:

Irrealidad no. 1.1
Me encuentro viendo la película que ya dejé de ver, porque, obviamente, estoy dormido. “Amelie”, película de arte, no se de que año. Estoy acostado con la ex novia no. 4, a la que llamaremos D por cuestiones de practicidad. Esta película la compramos entre los dos y, en el juicio de divorcio, me tocó la custodia absoluta. Nunca la pudimos ver completa. Lo intentamos tres veces: en la primera, me quedé dormido y ella mejor se puso a hacerme piojito; en la segunda… mmm, me conocen, estábamos solos y ya se lo pueden imaginar; en la tercera (que fue seguida de la segunda), el agotamiento nos ganó y nos quedamos dormidos. Pero, mejor, regresemos al sueño. D me empieza a besar, había olvidado, por completo, esa imagen, ese aroma, esa sensación, esos labios. No me molesta. Supongo que, hasta en el mundo real, se me escapa alguna sonrisita. La miro. Sus ojos me parecen demasiado familiares, como si nunca hubiera dejado de verlos. Es un momento siniestro pero hermoso; incómodo pero tranquilizante. De pronto, ella se sienta entre mis piernas (abiertas y con las rodillas flexionadas), como solía hacerlo cuando íbamos a platicar “en serio”. Me cuenta lo mucho que sufrió, lo mucho que la lastimé. Inmuto, sin tener palabras para contestarle. D sonríe, nada más, regalándome, quizá, algo de serenidad, o qué sé yo… Lo que sigue es demasiado borroso como para poder reproducirlo.

Irrealidad no. 1.2
Estoy sentado en la entrada de la casa de la ex novia no. 1, a la que llamaremos W, no más, porque se me antoja. Sin embargo, no es su casa. Aún así, desde un principio sé que estoy ahí —excepcional ese mundo etéreo en el cual uno puede ser omnisciente, por más pendejo que sea en la realidad—. Subo al auto, un “Super Bee”, no recuerdo el año. Al dar los movimientos en reversa para salir, choco con el coche de su padre: un “Corvette ’91” rojo, precioso. No pasa a mayores. El señor se baja y me dice que no hay necesidad de llamar al seguro, que no me preocupe. No sé por qué me quedo ahí, como esperando algo. Extraño. W aparece de vez en vez no más para verme y hacer alguna expresión de lo detestable que le parece que yo esté ahí. Sigo esperando, sigo sin saber por qué. Su madre, a la que llamaremos V por comodidad, se acerca y empieza a platicar conmigo. Me lleva comida y me dice que qué bueno que no me he ido, que así puedo comer con ella. V se sienta a mi lado y comienza a llorar. Yo busco la mirada de W, que está a unos cuantos pasos de nosotros… que sigue asqueada por mi presencia. Su mirara me arta. Me causa repulsión estar ahí, sin más, recibiendo tan terrible escarmiento. El sueño se interrumpe de golpe

Irrealidad no. 1.3
Aparezco en la entrada de la que en el sueño anterior era la casa de la ex novia no. 1, pero ahora es la puerta de la casa de mi tío (que no lo es, sin embargo, está en el mismo lugar en el que se encuentra en la realidad). Se acerca caminando la ex novia no. 3, a la que llamaremos M —ella sabría por qué, que es la misma razón por la cual hemos llamado a la 1 “W” y a la 4 “D”—. “¿Ya estás listo?”, me pregunta. Yo, que ya tengo algo de consciencia por los dos sueños anteriores, ya no sé ni qué esperar. Probablemente, ella me reventará a madrazos, pienso, mientras le respondo algunas palabras que no puedo recordar. Me dice que habíamos quedado que veríamos una serie en lo que era su casa —que, de hecho, está a unas cuantas cuadras de la casa de mi tío—. M lleva un vestido de lentejuelas y sus labios, pintados de carmín, se ven como nunca. A ella sí no la reconozco, a pesar de que ha sido la chica mas parecida a mi con la que he salido. Pero comienza a reír y todo vuelve a tener sentido: sí es ella, sin duda. Caminamos por la calle y reímos. Cantamos. Parecemos un par de niñitos contentos. Cuando vamos a entrar a su casa, me tira en el sillon, y…


… El teléfono suena. La voz mecánica del teléfono me despierta. Una llamada inútil me regresa a la realidad. Hago el intento de volver a los sueños. Ni uno ni otro ni el otro. Nada. Me levanto. Camino hacia mi escritorio, buscando algo. Libreta y pluma en mano (con un lápiz y una servilleta seria igual) comienzo a escribir: Una serie de tres sueños. Ninguno en particular hermoso; ninguno en particular terrible…

Esto lo escribí y viví desde el jueves, aunque por una salida rápida del hospital y un sábado de vive latino no pude capturar y publicar. Sueños extraños, ¿No?

jueves, 25 de junio de 2009

Soñando


Apenas llego a casa, tiró las llaves del auto en la barra de la cocina, me sirvo un vaso de leche y me lo tomo junto a medio pan que me ha quedado del desayuno. Son más de las dos de la mañana y tengo clase dentro de cuatro o cinco horas. Hoy me toco cerrar caja en el restaurante donde trabajo por la tarde, no tuve tiempo para hacer la investigación de evolución de procariontes para la facultad, mi hermano esta en el hospital por una sobredosis de anfetaminas, he discutido con Patricia, mi novia, por que no la he visto en la última semana y el casero me está pidiendo la renta adelantada, para bebérsela junto a alguna mujer que conozca de aquí al viernes. ¡Mierda, quiero dormir!

Me quito los zapatos, el pantalón y la camisa, me tiro a la cama y me cobijo entre 70% poliester y 30% algodón.


Víctor entra en la fase Rem del sueño en unos cuantos minutos; sus funciones fisiológicas comienzan a disminuir, limitándose a solo mantenerlo vivo; su cabeza deja de trabajar conscientemente, la actividad de su hemisferio izquierdo comienza a cesar, mientras la del derecho se eleva. Víctor comienza a soñar


Abro los ojos en medio del Pub Patë de Fua el restaurante donde trabajo. Por inercia, me dirijo a las mesas diez a la quince, busco entre mi ropa mi bolígrafo y libreta para apuntar las ordenes. Cuando llego, un clon de mi, ataviado de mesero, me sienta en una de las mesas y me deja en la mano un mango squirt mientras me alborota el cabello con la mano libre. Veo a mi alrededor, todo parecería tan normal si tan siquiera fuera como el restaurante que esta mañana había dejado, este lugar es enorme, a diferencia de los trescientos metros cuadrados a los que estoy acostumbrado.

En el lobby hay un capri recibiendo a los clientes, las rosas del arreglo ofrecen perfumes a las mujeres que llegan con bisutería barata, hay kelpies en las peceras, los chefs utilizan salamandras de fuego para cocinar corderos congelados en hidrogeno, el gerente es un Minotauro con restos de sangre en el cuerno derecho. Me termino la bebida de golpe y una garza toma el vaso de mi mano y se lo come, como si se tratase de un bocado de comida. Debajo, en el escenario Frank Sinatra alterna versos con Joaquín Sabina, mientras the Who musicaliza su interpretación. Lennon, sentado junto a Yoko juega con su pequeño nieto que nunca conoció. El piano ha llegado tarde a trabajar y le han descontado medio turno, refunfuña con cada fusa que pasa, y cada octava desafina, molestando a Joaquinito quien lo golpea cuando pasa a su lado. En una mesa retirada Jesús y Mahoma juegan al ajedrez mientras Moroni los observa. Note que las cortinas cambian de color según la canción que suene en el momento. Entonces mi clon mesero se acerca nuevamente a mi mesa, con una copa llena de helado, la cual me ofrece, al llevármela a los labios, se convierte en piña colada, de todas formas me la tomo.


-Bienvenido a tu inconsciente Víctor, perdona por no haberte atendido antes, estaba atendiendo a la mesa trece, pidieron leche de unicornio ¿sabes cuánto cuesta conseguir eso desde que dejaste de tener ocho? Bueno, olvídalo, aquí tu eres el amo y señor...solo no te metas con Mr. M, el gerente, no quiero que me despida...o me coma, ¿sabes? hace apenas una hora se almorzó al pastelero por hacer galletitas de Teseo.

-El seguía hablando aunque yo no tenía ni la menor idea de lo que pasaba, un minuto estoy acostándome en mi cama y al otro en una versión extraña de mi trabajo. al parecer vio mi cara de poco comprendimiento, volvió a revolver mi cabello y me explico.

-A juzgar por tu expresión no estás entendiendo nada de lo que digo, este es tu intelecto creativo, tu imaginación, estas soñando Vic -¿Soñando? bueno, eso explicaría las cosas extravagantes que veo y que he imaginado o visto despierto, ¿Pero el Minotauro? el mesero contesto en seguida, como si supiera lo que pensaba.-El es tu más grande trauma de niño, desde que Iván te conto la historia de Teseo ¿Recuerdas? Y soy TÚ amigo, es obvio que sepa que piensas o sientes.

-Ósea que esto es un sueño lucido.

-No esperaba que no lo supieras, tragas libros cabrón, no tienes la idea de cuantas veces viene Nietzsche, Mussolini, Dante, Fromm y otros tantos a la semana. Basta con decirte que el miércoles Saladino, con su espadita de Malta, y Ricardo, con sus mentados templarios casi se matan por conseguir el ultimo cordero ahumado. pero bueno, no me quejo, dentro de tu cabeza nunca nos aburrimos. Y dime ¿cómo vas con "el ocho", es Solarin el asesino, que ha ocurrido con Valentine?. Los hemos buscado, pero solo nos dicen que no has terminado aun el libro.

-No sabía que dentro de mi cabeza hablaba tanto-Comente, un poco arto por su... mi persistencia.

-Ya te dije que soy tú, o al menos una expresión de ti, de tu vida cotidiana, al igual que el restaurante, llegaste aquí porque estas, por ahora, arto de el. Yo represento el tedio del trabajo, ¿Ves esto?-Señalando grilletes en manos, pies y cuello- quiere decir que estoy encadenado a esto, porque a ti no te gusta, pero bueno, eso es harina de otro costal, ahora disfruta tu visita, voy a la mesa catorce, se ha ido Lestat y siempre deja manteles y servilletas empapadas de sangre. La quincena pasada intento almorzarse a patricia, y tu YO valeroso le rompió la boca...

-¡Espera!-Lo interrumpí-¿Que hago aquí? porque este sueño tan...

-¿Interactivo? ¿Realista?- completo- Tu vida real es un desastre, pero todo comienza desde dentro, tu dime para que estas aquí, por cierto, ella está por allá.

Voltee hacia donde me indico, ahí estaba Patricia, tan hermosa, tan tranquila y tan abandonada por mí, me pare y fui con ella.


-Hola- me recibió al llegar, con la sonrisa de quien no ve a alguien querido desde hace tiempo
-Hola- conteste con una sonrisa más sobria, pero no por eso sensata.
-¿Dónde has estado? Te he extrañado ¿Por qué no me llamas?
-He...he estado ocupado, molesto y...
-¿y no me puedes dedicar cinco minutos de voz? para al menos saber que esta ahí
-Lo hare.
-Gracias
Me abrazo y beso, sentí el calor de sus labios y un extraño hormigueo, provocado según yo, por el pequeño placer de saber a alguien que te ama. En este plano es fácil resolver un problema así, en cuanto despierte le marcare y diré cuanto la quiero, puede que no arregle el problema de ayer, pero me hará sentir mejor.


Entonces recordé lo que mi yo mesero había dicho, así que comencé a tranquilizarme. El trabajo era arduo y pesado, pero a pesar de todo me gustaba por eso el mesero no era gruñón, intenté imaginar cualquier capricho que se me ocurrió: ensalada de frutas rojas, verdes y azules, leche de Unicornio, huevos de cobra, carne de balverino, etc. Cuando el chico paso a mi lado, con una ostra gigante y una langosta purpura en la charola, me agradeció y note que los grilletes habían desaparecido. la garza de hace unos momentos me llevo un Vodka blue, me lo termine de un trago y le di el vaso, que volvió a devorar. cerré los ojos, y todo comenzó a desaparecer poco a poco, hasta que me vi en mi cama caliente entre poliéster y algodón.

Abrí los ojos y vi mi habitación, el despertador no marcaba hora, cosa que me extraño, hasta que a lado de mi sentí un cuerpo tibio, patricia. Yacía dormida en mi cama, desnuda entre mis sabanas de falso satín, en el buro, terminándose el agua de un vaso, se encontraba Ceshire con su sonrisa de media luna. Seguía soñando, esto era una especie de bonus track, y lo iba a disfrutar.

Note que en mi sillón estaba mi abuelo, muerto en un accidente automovilístico hace diez años y el maestro Benedetti, hablando sobre músicos, poetas y locos. se percataron de mi presencia, mi abuelo se acerco a mi cama y dejo en mi buro un libro, acto seguido salieron. No recuerdo haber leido el titulo del libro ni su autor, pero lo dije en voz alta.


"Meta cognición en los sueños y repercusiones en la vida diaria, de Yuri I. Macías, ediciones Impluma Patito"


El nombre me suena, creo que es un amigo de mi hermana, que escribe en un blog, leí un par de sus historias, el chico escribe bien, pero esta loco. El sueño me vence, beso el hombro de Patricia y me acomodo a su lado.


Buenas noches

lunes, 22 de junio de 2009

Nuestro propio cielo

Errores, promesas inexistentes y engaños de los que duelen, son solo algunas de las caracteristicas que tiene el video que a continuacion presento, las conclusiones y moraleja saquenlas ustedes. Gracias elizabeth por contribuir a la causa del blog y por regalarme esta...experiencia, gracias por la sinceridad y....solo gracias.

Nuestro propio cielo (2007) from Roberto Pérez Toledo on Vimeo.

jueves, 18 de junio de 2009

3000 visitas

No hay nada mejor para alegrar a un bloguero que saber que lo que escribe, hace u opina es del agrado de varias personas, que, dia a dia, semana a semana o mes tras mes, vienen por proviciones literario-psicoticas a mi islita de la red. Y nada mejor para despedir mi primer blog...más información en proximas entradas.

¡¡¡¡¡Gracias!!!!!

jueves, 11 de junio de 2009

Yuri, te presento a Ian

¿Sabén?, desde hace muchas silabas quiero hacer de mi el personaje de alguna de mis historias. Hoy me cumplire mi capricho.


Cuando todo el mundo está loco, estar cuerdo es una locura
Me desperté con un fuerte dolor de cabeza (provocado, pense, por el golpazo que me había dado contra mi estupida lampara colgante al acostarme).

Soy algo paranoico con eso de los dolores repentinos (¿y si es un derrame?, ¿o una embolia?, ¿o un derrame embolico?) así que, sin pensármelo dos veces decidí acudir a La Raza para que me hicieran un estudio y salir de dudas. Así que me vestí rápido, bajé al estacionamiento y me subi al coche del lado del conductor, lo extraño comienza aqui, pues apareci en el asiento trasero de mi Monza.

Cuando quize agarrar el volante y pisar el acelerador, solo tome el respaldo del asiento y pise una botella de refresco que habia dejado ahi en el dia. Sin embargo yo prendi el auto y mire por el retrovisor. ahogue un grito mientras saltaba al otro asiento.

El conductor, osea, yo, osea, él, al verme, también se quedó pálido (los ojos como faros halógenados y la boca abierta, como media luna)

- ¡Pero si soy yo! - me dije al connductor.
- ¡Pero si soy yo! - me dije al tipo de atras.
- ¿Me puedo llevar, por favor, al hospital de La raza? - me pregunté desde el asiento de atrás.
- Eh... ¡claro! - me dije arrancando el coche - pero te voy a cobrar, no te puedes subir asi por asi a mi coche.

Lo que siguió fue la conversación más rara que he mantenido nunca en cualquier automotor. Hablaba, me veía y me escuchaba a la vez.


-No jodas, es mi carro
-Compruebamelo
-Saca la tarjeta de circulación, dice Macías López Yuri Ian. ¿No?

Entonces salte un tope por distraerme conmigo, y me di otro golpe al saltar al techo.

- ¿Y te duele mucho la cabeza? - me pregunté (por desviar el tema del coche).

- Tú sabrás. Menudo trancazo te diste en la noche con la lamparita he... - me dije, con tono despectivo.

Al llegar el chofer, o yo, me dije/dijo que si quería que me esperara para saber qué tal había ido la prueba.

- Si quieres te llamo por teléfono y te cuento - me dije.

- Si me llamas por teléfono te sonara ocupado; tenemos el mismo número, torpe... - me dije el conductor. - Mejor te espero aquí, y cuando salgas te llevo a casa.

- ¿Y mi dinero?


- ¿Te dejo mi espejo como aval o te fias de mi?

- No mames...

En el hospital, un médico a la Gregory House (pero en mestizo y ojos cafés), me hizo el correspondiente escaner. No tenía nada (todo estaba normal, en su sitio...relativamente, almenos en la normalidad a la que pertenesco), pero por si acaso me dio una pastilla que me hizo efecto en seguida.

El dolor de cabeza desapareció antes de terminarme el agua. Salí del hospital feliz, corriendo a contarle a mi otro yo que no tenía una embolia, ni un derrame, ni nada, pero mi/su coche ya no estaba. Mi otro yo se había esfumado.

Ahora estoy confuso. No sé qué hacer para encontrar mi auto. No sé dónde se habrá podido meter mi otro yo: Mi yo, yo.

lunes, 8 de junio de 2009

Sobre orquideas y amores botanicos

Quiero sentir el petalo de tu pelo
perfumarme del olor de tu celo
ahogarme en el mar de tu amor
y en el flujo de tu flor
Tu flor- la cuca
Quise cortar la flor más tierna del rosal
pensando que de amor no me podría pinchar
y mientras me pinchaba me enseñó una cosa
que una rosa es una rosa es una rosa...
Una rosa es una rosa - Mecano


Caminando por Nuevo Leon, llegando casi a Insurgentes hay una floreria, y ahi, entre gladiolas, nubes y rosas, la encontre: la flor exotica más bella que he visto en mi vida.

Acostumbraba visitar la tienda una vez a la quincena para comprar algun arreglo a mis padres, a mi sobrina, a la chica en curso o a quien sea, hasta que el destino se revelo en forma de orquideas en manos de una muchachita blanca, maquillaje purpura y lacios cabellos largos. Esa tarde iba a comer en casa de mi hermana y su familia, pense en comprar un arreglo de mesa y algunos regalos pequeños para mis sobrinos. Apenas entre, vi que habian dos flores nuevas: orquideas y una vendedora recien llegada. Choco conmigo, pues las flores no le permitian ver de frente, se disculpo, por lo que pude ver las esmeraldas de sus ojos y una sonrisa blanca, enmarcada por unos labios teñidos de purpura. Sali de la tienda con un florero repleto de orquideas, una tarjeta de dedicación con su letra (que solo compre por verla escribir) y cara de niño ilusionado.

De ahi las visitas se volvieron periodicas, cada semana, cada tercer dia, cada dia, (menos los jueves que eran su dia de descanso). Cualquier excusa me bastaba para verla, para agradecerle las flores que apartaba para mi y las que me recomendaba, solo para escuchar su voz entre el perfume.

Asi nos fuimos conociendo, supe que su nombre era Jazmin, que adoraba las orquideas desde los siete años, que las que vendian eran de Veracruz al igual que ella, que habian mas de 2,500 tipos de ellas, que salia a las seis en punto y tenia tiempo para un capuccino en el café de la esquina, que tenia mala suerte en el amor y habia decidido dejarlo de lado un tiempo, que seguia siendo virgen, no por determinación, sino por falta de ocación y que habia un comprador que la habia atraido desde el primer dia que trabajo ahi, de las ganas que se quedo de escribir en aquella tarjeta su numero telefonico en lugar de aquel "espero que les guste...y que sobreviva mas de dos dias", de las veces que soñaba con aquel chico de piel mestiza, ojos cafés, cabello chino enmarañado, tranquilo y de porte intelectual (descripcion que, curiosamente, encaja perfectamente conmigo).

Comenzamos a salir un domingo por la noche, con la luz blanquesina de las farolas que mojan la avenida como unicas testigos, bebi el nectar de su saliva en un largo beso empapado de polen, por suerte no soy alergico a este. Asi pasaron tres meses, entre rosas, orquideas, tulipanes, gardenias, parques ecologicos, invernaderos, viveros, sacos de fertilizantes, abrazos en medio del bosque y besos entre elechos, tres meses de un amor botanico que retoñaba con cada salida del sol.

Habiamos visitado decenas de veces mi departamento, para comer, ver alguna pelicula, o quedarnos abrazados (entrelazados como ramitas de enrredadera), en medio de la sala, viendo crecer mi pequeño jardin hidroponico. Pero esa noche de miercoles tomamos un taxi hacia Zempoala, la colonia Narvarte, hacia su departamento en el numero 24. Entrar ahi fue cambiar de dimensión, dejar fuera de la puerta al smog y respirar ahi dentro oxigeno, azaleas y gardenias. El lobby estaba dividido por un arco de photus; en la estancia habian plantas que yo, en estatus de biologo, ni siquiera conocia. Pero esa no era la sorpresa que Jaz me tenia preparada, me beso mientras me distraia con un bonsai, me tapo los ojos con una mascada, y me llevo a su cama Dentro de la habitación, enmarcada por bambú y un ventanal que da al jardin, habia una botella de absolut pears y algunos bocadillos preparados por ella, junto a ellos un paquetito negro sin abrir.

Lo que vi despues de abrir los ojos fue la comida y el vodka. Hizo que me sentara en la cama junto a ella mientras me alcanzaba el plato y dejaba caer del paquete "sin querer" un tubito de soft-lube al piso laminado. Balbuceo algunas cosas que no entendi y me pregunto si era propicio usarlo, me limite a sonreir, besarla y preparar un par de bebidas con el vodka. Prendio la televisión y nos acomodamos para ver una pelicula cualquiera, por que treinta minutos despues el plato llacia en el suelo, la botella sobre el DVD y Jazmin y yo entregados al deleite de un abrazo y un beso que parecian eternos, o almenos eso deseabamos. Poco despues sus dedos arañaban mi espalda sobre la camisa y mis manos se deslizaban agilmente entre los botones de su blusa. Como las hojas de los arboles en otoño, las ropas caian de nuestros cuerpos al compas del ritmo sensual e intimo de la saxofonista de la pelicula. Asi, poco a poco, fuimos quedando desnudos: de cuerpo al despojarnos de las prendas, de alma por cada Te Amo declarado.

Completamente desnudos y totalmente decididos tome la iniciativa: la acomode de espaldas a mi, comence a besar su cuello, su nuca, a juguetear con el lobulo de su oreja derecha y con su arete en forma de rosa. Mis manos cabalgaban libres por la llanura de su vientre, subian por las curvaturas de sus pechos acariciandolos, adorandolos. Ella gemia despacio, apretando los parpados y mordiendose el labio, hasta que mi mano derecha bajo a su pubis y el dedo corazón rozo sus labios siguiendole el indice y el angular. Fue entonces cuando vencio su pudor y se dejo abrazar por mi pasión. Senti con los dedos su humedad, desee llevarla a mi boca, me tope con su himen virginal y restos de pudor escapando de el; mi mano izquierda se posaba sobre su corazón a la altura de su seno, mi sexo palpitaba contra su coxis mientras mis manos acariciaban cada centimetro que tenian cerca. Entonces, volteo violentamente y me arrebato un beso en medio de un suspiro. Se avalanzo sobre mi y fue bajando sus labios de mi boca a mi pecho, al vientre hasta llegar a mi sexo, dejando por su camino una estela de mequillaje purpura...Senti que se iba mi esencia en un respiro, me levante y la acomode bocaarriba en la cama.

-¿Ya?-logre decir entre gemidos. Ella asintio con la cabeza, aunque parecia preocupada, poso su mano contra mi pecho antes de que hiciera algun movimiento. Le dije que no era necesario el lubricante y apoyo sus manos en mi cintura, coloque mi membro en la entrada y empuje. Romper aquel petalo fue una experiencia diferente, parecido a arrancar el petalo de una rosa, senti sus uñas desgarra mi piel y un gemido retumbar en mi cabeza. Le habia regalado su botanica virginidad a un biologo aficionado de las plantas.

Fue la primera vez que hacia el amor tan despacio. Arruyos de ir y venir, mantenerme suspendido como el colibri cuando se alimenta, probar el nectar directo de la flor, me sentia estar en medio de la selva y ni decir que le enseñe todo lo que se en una noche. Fue la primera vez que disfrutaba de hacer el amor asi. Fiu yo con quen habia florecido y por alguna razón eso me satisfacia plenamente. Su cabello sobre mi cara me recordaba el abrazo de los manglares, el sudor de sus espalda, el rocio de las mañanas, las llagas que sus uñas habian dejado parecian hechas por espinas de rosal, me habia enamorado de una flor, ¿que más decir?. Terminamos dispares, primero yo sobre sus pechos, despues ella, con ayuda de mis manos y labios, al terminar, se estremecio como lo hace el girasol ante el viento fuerte, y dejo mi boca llena de un fluido parecido a la savila, de un sabor más salado.

Ahi, abrazados, cada quien oliendo al perfume del otro, me conto el porque de su fascinación por las orquideas. Cuando vivia en Veracruz, una amiga suya le habia contado que la fisionomia, belleza y misterio de las orquideas residia entre sus piernas y que no se avergonzara de ello. Que esperara y encontrara a un hombre bueno, a un afortunado al que regalarle una flor especial, una orquidea unica, que sepa apreciarla tal cual es y que entonces, disfrutara tanto como el de su regalo. Un hombre que la ame por completo, quiza un loco que este tan maravillado de la naturaleza como ella. Asi, entre sus brazos y sus palabras, me quede dormido.

Al dia siguiente ella no estaba en la cama, en el bambu más cercano a la puerta estaba encajada una nota:

Hoy es Jueves y es mi dia libre (como si no lo supieras), sabes? te ves lindo durmiendo, en especial tu cabello cubriendo tus ojos. La razón por la que no estoy es que ahora yo te invitare a comer, jeje. Regreso, hay jugo de uva en el refir y pan tostado en la alacena, solo no comas mucho que quiero que pruebes mi comida.

P.D: recuerdas la orquidea especial?

Debajo de la nota habia una flor entrelazada en el bambú con una tarjetita atada, en ella un Te amo diriguido a mi, la fecha y la hora en que me habia dado ese regalo. Corri a mi mochila, saque unos tubos de ensayo de su caja de acrilico y guarde ahi la orquidea, y en mi mente el recuerdo.

lunes, 1 de junio de 2009

Los errores y el amor

"Te pasas los dias sufriendo y llorando por ese que esperas, el que no te hace caso, el que a cada paso atropella tus falsas e infantiles ilusiones; y tu amor moribundo, sigue buscando sus labios, labios que saben a traición y una pisca de canela, labios que ya no dan ese calor que abrigaba tu corazón.

Fuiste fuerte, no te ataste nunca a nadie, entonces... ¿Que tuvo el de diferente? ¿Que droga uso para tenerte constante y consientemente a su lado?Siempre ingnoraste ese miedo al rechazo.Siempre lograste lo que querias.Pero esta vez no, no obtendras tu regalo una vez más.No serás el sueño que rasga cada una de sus noches, ni la razon para despertar al siguiente dia.y así, poco a poco, caerás en su completo olvido.

Pero la vida es cruel y maldita, no te das por vencida y vuelves hacia el,a los dias grises y frios, a tu sacrificio voluntario. Porque el amor no entiende nuestros errores."

Esto seria, claro, lo que diria si fuera tu amante, buscando que me dejes, que me olvides.Ahora te lo digo porque he encontrado a quien ilumina mi vida mas que tu.Niña, ex-amor mio, abre los ojos y, quiza por dignidad, no llores mi abandono.

PD: El tiempo que tardes en olvidarla es directamente proporcional a lo que la hayas querido.
PD2: Perdona el haberte querido tan poco